2. ¿Cómo nos preparamos para el proyecto?

¿QUÉ SABEMOS Y QUÉ QUEREMOS SABER? COMUNICACIÓN DE LAS IDEAS PREVIAS Y CONTRASTE ENTRE ELLAS.

Una vez elegido el tema de estudio es necesario dar respuesta al interrogante sobre qué sabemos y qué queremos saber (Debemos hacer la salvedad de que este segundo aspecto no siempre se podrá realizar. Si iniciamos un proyecto desde un cuadro, sobra "¿Qué queremos aprender?").

El conocimiento escolar ha de partir de los conocimientos previos de los alumnos y alumnas y de sus inquietudes. Ello nos dará donde estamos realmente.

Una pequeña matización sobre las ideas previas es que en algunos proyectos estas no podrán surgir: si nuestro proyecto parte de un cuento, no necesitaremos ideas previas, comenzaremos leyendo el mismo; De un personaje famoso podemos hablar de ideas previas según la edad de las niñas/os.

En muchas ocasiones esos conocimientos previos son erróneos, pero es imprescindible que no nos apresuremos a corregir el error, sino que propiciemos situaciones que permitan que sean los propios niños y niñas quienes modifiquen dichos errores en el momento o según se vaya deasarrolando el proyecto .

 Hay que dejarles expresar todo lo que saben, sin emitir juicios de valor. Si el diálogo se queda muy centrado en un punto, plantearemos interrogantes que abran nuevas vías al trabajo posterior. Nuestra intervención es fundamental, puesto que somos nosotros y nosotras quienes podemos y debemos reconducir sus ideas, sugerir nuevas preguntas, facilitarles el cuestionarse cosas, teniendo en cuenta aquello que les puede preocupar o interesar.

Las asambleas constituyen el escenario privilegiado para que los niños y niñas puedan ser escuchados y aprendar a escuchar en las aulas. Cualquier aportación puede conducir a disquisiciones infinitas.

Es imprescindible recoger estas ideas previas para poder orientar las fases posteriores y, fundamentalmente, para contrastar lo aprendido con lo que se sabía, las falsas ideas que teníamos, lo que realmente sabíamos y coincidía con lo estudiado, al final del proceso. Para ello utilizaremos un cuaderno de aula o un panel (papel continuo, por ejemplo).

Algunos ejemplos, que nos pueden ilustrar sobre esta fase, son los siguientes:

Me he enterado de que los egipcios no escribían en papel. Gastaban unas hojas grandes que se llamaban papiros” (Alejandra).

Sí, y dibujaban en el cuero” (Dani).

Hacían todo de lado, hasta los perros” (Ignacio).

Y también sé que hacían las pirámides arrastrando piedras por unas cuestas, y que hacían gestos para hablar” (Alejandra).

Para tirar de las piedras hacían falta hasta miles de hombres, que eran esclavos. Y si no trabajaban, les pegaban” (Alberto).

¿Y de dónde sacaban las piedras si allí sólo había arena, que lo he visto en una tarjeta de Adriana?” (Xavi A.)

...

(“La oreja verde de la escuela”. Carmen Díez Navarro).

Asamblea de ideas previas en un grupo de tres años a partir del cuadro de KLIMT “El ÁRBOL DE LA VIDA”. Grupo de 3 años. SaFa Almería
Algunas de las deas recogidas durante varios días de observación:


  • YO VEO REGALOS (CARLOS).

  • YO VEO UN LORO MARRÓN (ISMAEL)

  • LA CHICA DEL REGALO QUE ESTÁ DURMIENDO (MARTINA)

  • VEO UN ÁRBOL (VIOLETA)

  • UN ÁRBOL QUE TIENE PARA LOS BICHOS PARA QUE NO SE CAIGAN (GABRIEL)

  • UNA MUJER DURMIENDO (INÉS)

  • VEO PARA PASEAR (señala espirales), PARA LLEGAR AL PARQUE.

  • UNA MUJER DESPIERTA (ROSANA)

  • UNOS TAMBORES AHÍ ARRIBA, EN EL ÁRBOL (los rectángulos que luego copiamos en nuestro mural)(LENNY)

  • VEO LAS ESTRELLAS (señala flores de abajo) (ANTONIO JESÚS)

  • VEO UNOS BARCOS (señala triángulos del vestido de la señora). QUINO.

  • VEO “ÉSTO” QUE SON OJOS. ESTÁN EN LA MUJER. (ISMAEL) ( leyendo sobre el friso en un libro de Klimt se comentaba que cuando uno lo contempla en la realidad, se ve enormemente observado por los ojos que el autor realizó en la obra)

  • LA MUJER ESTÁ COMPRANDO UNOS HUEVOS. UNA MUJER QUE ESTABA EN LA CALLE, “COMPRÉ” Y COMIÓ Y SE FUE A SU CASA (GABRIEL)

  • TAMBIÉN SE PODRÍA “CAGAR” EL LORO EN LA CAMA.(GREGO) (lo dice serio y convencido.Los demás no se ríen)
  • LOS LOROS VUELAN EN LAS RAMAS Y NO SE PUEDEN ARRANCAR DEL ÁRBOL PORQUE SE CAEN (CRISTINA)
  • ESTÁ DURMIENDO PORQUE LA ESTÁ VIENDO PARA VER A LA MUJER (señala con la mano como mira a la otra) (ANA MARÍA)
  • UNA NIÑA DESPIERTA (VIOLETA).

  • UN ÁRBOL, ES DE NAVIDAD PORQUE HAY REGALOS (NOEMÍ)

  • LOS REGALOS ESTÁN DURMIENDO (NATALIA)

  • UN ÁRBOL CON COMO CARACOLES Y UN PÁJARO DURMIENDO (ISMAEL).

  • HAY UN HOMBRE (señala la cabeza).ESTÁ DURMIENDO CON LA MUJER (ISMAEL)(este descubrimiento sobre la figura del cuadro los empujó a “afinar” en su observación y comenzaron a detectar detalles más concretos)
  • HAY DOS MUJERES, UN HOMBRE Y UN ANIMAL (QUINO).

  • Después de recoger las ideas previas es necesario centrarse en qué se quiere saber, dar respuesta a la pregunta ¿qué queremos saber sobre el tema?: “¿Por qué había momias? ¿Por qué los egipcios vendan a los muertos? ¿Para qué querían los faraones los tesoros? (Escuela “El Tomillar”). La formulación de estas preguntas nos permitirá crear situaciones de aprendizaje que nuestros alumnos y alumnas sean capaces de resolver. Suelen surgir en los diálogos que mantienen en diferentes situaciones: asambleas de clase, juegos, etc. Pero esta fase, en realidad, no tiene un momento concreto, por la propia dinámica del proyecto (conflictos cognitivos) aparecerán nuevas dudas, preguntas e ideas a solucionar, que nos llevarán a iniciar de nuevo el proceso. No estamos por tanto ante una fase, sino ante una estrategia que ha de estar presente en todo el proyecto, en la que este contraste entre ideas lleve a nuestro alumnado a buscar contradicciones entre lo que se sabe y a aprender cosas nuevas.

Luego viene el momento de pensar qué solución vamos a dar a nuestras preguntas, de recoger propuestas de actividades de todo tipo que nos permitan planificar el trabajo, organizar los grupos: “¿Hacemos un teatro de cosas de Egipto que veamos en los libros?”, “Hacer un Juego de la Oca del Espacio”, “Podríamos hacer un dinosaurio de los que vuelan, grande, para ponerlo en el techo” (“La oreja verde de la escuela”. Carmen Díez).

No es bueno realizar planificaciones demasiado minuciosas, pues cierran prematuramente posibilidades y resultan pesadas para nuestros pequeños investigadores. Es preferible planificaciones sencillas, al alcance de nuestro alumnado, fruto de una valoración de las posibilidades de los mismos y de la reflexión y previsión sobre el proyecto.

Es a partir de esta fase cuando el docente debe especificar cuál será el motor de conocimiento, el hilo conductor, el esquema cognoscitivo que permitirá que el proyecto vaya más allá de los aspectos informativos o instrumentales inmediatos y pueda ser aplicado en otros temas o problemas. Este hilo conductor está relacionado con el Proyecto curricular de centro (“La organización del currículum por proyectos de trabajo”. Fernando Hernández y Montserrat Ventura. 2008).


Última modificación: sábado, 21 de marzo de 2009, 18:16